¿Estás pensando en alinear tu sonrisa y no sabes por dónde empezar? Los brackets siguen siendo una de las opciones más eficaces para corregir maloclusiones dentales. Aunque en los últimos años se han popularizado otros tratamientos, como la ortodoncia invisible, los brackets siguen siendo una solución muy demandada y efectiva. Además, en muchos casos son más accesibles, económicamente hablando.
Antes de entrar en detalles, conviene que entiendas cómo trabaja un aparato fijo:
Los brackets son pequeñas piezas que se adhieren a la superficie de los dientes con un adhesivo especial. Cada uno tiene una ranura por la que pasa el arco y un diseño pensado para ejercer fuerzas suaves y continuas sobre los dientes. Gracias a esa biomecánica, los dientes se desplazan de forma controlada hacia su posición ideal.
El arco es un alambre que une todos los brackets, así como el responsable de dirigir el movimiento. A lo largo del tratamiento, los arcos se van ajustando y cambiando para poder realizar progresivamente los desplazamientos previstos.
Las ligaduras son las gomas o microalambres que unen el bracket con el arco, a través de la ranura del bracket. En los sistemas autoligables, como verás más abajo, el propio bracket integra un clip que hace innecesarias las ligaduras.

Aquí tienes un repaso rápido de las principales opciones, con sus claves para ayudarte a elegir la que mejor encaja contigo.
Son los clásicos de toda la vida. Fabricados en acero inoxidable, destacan por su resistencia y relación calidad-precio. Hoy en día, los brackets metálicos son más pequeños y cómodos que los de hace años.
Ventajas:
A tener en cuenta:

Bajo este paraguas se incluyen los brackets dezafiro y de cerámica. Ambos buscan mimetizarse con el diente y lograr un resultado discreto.
Ventajas:
A tener en cuenta:

Incorporan un mecanismo de clip que sustituye a las ligaduras tradicionales. Esto reduce la fricción entre el arco y el bracket y facilita ciertos movimientos. Los brackets autoligables pueden ser metálicos o estéticos.
Ventajas:
A tener en cuenta:

Se colocan en la cara interna de los dientes, por lo que son 100% invisibles desde fuera. Siguen un proceso de fabricación más avanzado, ya que cada bracket se confecciona a medida mediante tecnología CAD/CAM.
Ventajas:
A tener en cuenta:

El coste del tratamiento varía en función del tipo de bracket elegido y la complejidad del caso. En Smysecret, te ofrecemos una primera cita gratuita para que podamos valorar tu caso y darte un presupuesto personalizado y sin compromiso.
Aquí te damos una referencia aproximada de los precios de los brackets:
*Ejemplo de financiación para un importe de 2.509,00€ en 60 meses. Comisión de formalización del 2,00%:50,18€ a pagar en la primera cuota. Importe financiado: 2.509,00€. Primera cuota de 100,40€. 58 cuotas de 50,22€ y una última cuota de 49,92€. TIN 7,45% TAE 8,62%. Total intereses:503,90€. Coste total del crédito:554,08€. Importe total adeudado y precio total a plazos: 3.063,08€. Precio de adquisición al contado: 2.509,00€. Sistema de amortización francés. Financiación ofrecida por Banco Cetelem S.A.U. válida hasta 31/12/2026.
*Ejemplo de financiación para un importe de 3.367,00€ en 60 meses. Comisión de formalización del 2,00%: 67,34€ a pagar en la primera cuota. Importe financiado: 3.367,00€. Primera cuota de 134,73€. 58 cuotas de 67,39€ y una última cuota de 67,21€. TIN 7,45% TAE 8,62%. Total intereses: 676,22€. Coste total del crédito: 743,56€. Importe total adeudado y precio total a plazos: 4.110,56€. Precio de adquisición al contado: 3.367,00€. Sistema de amortización francés. Financiación ofrecida por Banco Cetelem S.A.U. válida hasta 31/12/2026.
El tratamiento de ortodoncia con brackets se desarrolla en varias etapas. A continuación, te contamos, de manera orientativa, los pasos que seguimos en Smysecret:

Si te preguntas por qué tantos pacientes siguen apostando por los brackets, aquí te resumimos las ventajas más valoradas:
Además, como beneficio adicional, en Smysecret trabajamos con ortodoncistas con amplia experiencia y formación, lo que nos permite planificar los tratamientos de una forma muy precisa y lograr que el proceso sea cómodo y predecible. Asimismo, al estar presentes en más de 400 clínicas en toda España, te lo ponemos fácil para empezar cerca de casa y coordinar tus citas.
Si te apetece dar el paso, pide tu primera consulta sin coste: evaluamos tu caso, resolvemos las dudas y te entregamos un plan y presupuesto a medida.

“Una persona sonriente es una persona feliz. Ahora me siento mucho más cómodo con mi sonrisa y la muestro más a menudo.”
Los brackets pueden corregir distintas maloclusiones como apiñamiento, diastemas (separaciones entre los dientes), mordida cruzada, mordida abierta, sobremordida y discrepancias en la línea media.
Por otro lado, los brackets también pueden ayudar a preparar el terreno antes de colocar carillas, implantes o coronas, cuando el plan rehabilitador así lo requiere. En casos complejos de origen esquelético, es decir, ante alteraciones provocadas por el desarrollo incorrecto de los huesos maxilares, los brackets pueden combinarse con cirugía ortognática.
Depende de la complejidad del caso y de la colaboración del paciente (alimentación, higiene, asistencia a revisiones, uso de elásticos si se indican…). Como orientación, la mayoría de los tratamientos duran entre 12 y 18 meses, aunque hay planes más cortos y más largos. Lo importante, sea cual sea el caso, es seguir la planificación individual y no precipitar el final: los últimos ajustes son esenciales para que el resultado sea estable a largo plazo.
La ortodoncia con brackets puede realizarse tanto en adolescentes como en adultos de cualquier edad. En niños, valoramos primero si conviene planificar una ortodoncia interceptiva para guiar el crecimiento de los huesos maxilares, en el caso de detectar alteraciones en su desarrollo.
En adultos, aunque la ortodoncia ya no permite actuar sobre los huesos, es posible alinear y mejorar la oclusión con brackets (y, en casos esqueléticos, recurrir a la cirugía ortognática si es necesario). Lo realmente importante es realizar un buen diagnóstico y un plan adaptado a cada situación, ya que los brackets se pueden usar prácticamente a cualquier edad.
En general, con los brackets no se sienten dolores o molestias constantes, pero sí es frecuente notar presión o sensibilidad los primeros días, al comenzar el tratamiento, o al cambiar de arco.
Dichas molestias suelen remitir a medida que el paciente se adapta. Pero, si lo necesitaras, tu odontólogo te puede recomendar analgésicos y pautas personalizadas (dieta blanda al inicio, uso de cera de ortodoncia…). La clave es que cualquier molestia sea transitoria y controlada.
Silvia Canals es coordinadora médica del área de Ortodoncia de Donte Group. Se graduó en Odontología por la Universidad CEU San Pablo, donde también cursó el Máster en Ortodoncia y Ortopedia Dentomaxilar, y completó además un Máster en Ciencias Odontológicas en la Universidad Complutense de Madrid. Destaca por su experiencia en tratamientos con alineadores transparentes y brackets; en ortopedia y ortodoncia en pacientes en crecimiento —con aparatos funcionales como Twin-Block o Herbst—; y en el manejo de casos complejos con microtornillos.
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